La guerra discursiva por las drogas

Artículo publicado en la revista Proceso, en donde el periodista Oswaldo Zavala analiza la verdadera guerra por el control de las drogas. Según el autor, no es una lucha entre despiadados carteles, sino que los que realmente están tras el lucrativo negocio son el Ejército y la policía, que intentan por todos los medios quedarse con el pedazo más grande de la torta.

El pasado 19 de octubre se realizó en esta ciudad un foro “en solidaridad” con periodistas mexicanos que han sido objeto de agresión, intimidación y asesinato desde que el presidente Felipe Calderón emprendió su “guerra” contra el narcotráfico.

En el evento, titulado Estado de emergencia: censura por balas, estuvieron presentes los célebres escritores estadounidenses Paul Auster y Don DeLillo. También participaron la periodista Carmen Aristegui, conductora de la primera emisión de Noticias MVS, y la reportera Rocío Gallegos, de El Diario de Ciudad Juárez.

Las dos periodistas exigieron justicia por los asesinatos de dos reporteros de El Diario e hicieron evidente el fracaso de la estrategia del gobierno federal en su combate a la delincuencia organizada.

Este tipo de eventos, cuya intención y reclamo son justos, es sintomático de una imposibilidad discursiva dentro y fuera de México: el mainstream (corriente principal) de los medios de comunicación y de la opinión pública en general comparten una misma visión al momento de hablar sobre el tema del narcotráfico.

En primer lugar está la noción de que los supuestos cárteles de la droga son organizaciones implacables, de poder insondable, que penetra, corrompe y finalmente controla aspectos clave de todos los niveles de gobierno.

Y los más críticos deducen que la “guerra” de Calderón es, en el peor de los casos, una acción política ingenua, débil y fracasada de origen. Prueba de ello es que el Ejército, la Policía Federal y las instituciones judiciales son “rebasadas” por los criminales, que consiguen siempre burlar y someter al estado de derecho.

Entendido así, el narcotráfico es una fuerza exterior al Estado, perfectamente distinguible de la buena voluntad del gobierno, por muy incompetente y corrompible que sea esta última.

Lee el artículo completo en http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/85144

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